jueves, 17 de junio de 2010

Aspirina amortiguadora


La aspirina afecta la química del forro del estómago, reduciendo una barrera natural que nos protege del ácido gástrico. Aunque los efectos son más fuertes con la aspirina regular de dosis alta (arriba de 2 mil 400 miligramos al día), los efectos secundarios, principalmente la irritación gástrica y el sangrado, pueden ocurrir con dosis más bajas, como también con la aspirina amortiguada, aspirina entérica-cubierta, aspirina líquida o aspirina rectal. Con el uso continuo, el estómago se irrita más, muchas veces causando acidez estomacal e indigestión, aunque estos síntomas de aviso no siempre ocurren. El forro gástrico sangra frecuentemente. Eventualmente, puede formarse una úlcera y el sangrado puede intensificarse. Muchas autoridades han reportado que el sangrado intestinal debido a la aspirina y el ibuprofeno son la causa principal de la hemorragia intestinal en este país. Como con cualquier medicamento, el consumidor debe comparar los riesgos y los beneficios. Unas cuantas aspirinas tomadas por un día más o menos no representan ningún peligro. Ni la costumbre de tomar una “aspirina para bebé” de 81 miligramos diaria. (Los niños pequeños no deben tomar aspirina debido a los posibles efectos tóxicos. Así es que, mientras hay productos llamados “aspirina para bebé,” no se les debe dar ninguna aspirina a los bebés.) Sin embargo, varias tabletas de aspirina diarias por semanas o meses pueden poner a algunos pacientes en riesgo de las complicaciones que mencioné. No todos, usted entiende, pero algunos. Como muchas personas han descubierto, la irritación gástrica puede ser mejorada (pero no del todo evitada) tomando las tabletas de aspirina con una comida completa. Otra vez, es cuestión de la proporción riesgo/beneficio. Lo bueno que se puede obtener al tomar cualquier medicamento debe pesar más que el posible daño.

El pH del plasma sanguíneo



plasma sanguíneo
es la fracción líquida y a celular de la sangre. Está compuesto por agua el 90% y múltiples sustancias disueltas en ella. De éstas las más abundantes son las proteínas. También contiene glúcidos y lípidos, además de los productos de desecho del metabolismo, como la urea. Es el componente mayoritario de la sangre, puesto que representa aproximadamente el 55% del volumen sanguíneo total. El 45% restante corresponde a los elementos formes (tal magnitud está relacionada con el hematocrito).

La sangre suele tener un pH entre 7,36 y 7,44 (valores presentes en sangre arterial). Sus variaciones más allá de esos valores son condiciones que deben corregirse pronto (alcalosis, cuando el pH es demasiado básico, y acidosis, cuando el pH es demasiado ácido).

Con esto resulta un sistema de transporte de gran eficacia: en los capilares de los tejidos la concentración de bióxido de carbono es elevada, de modo que el oxígeno se libera de la hemoglobina por la acción conjunta de la tensión baja de oxígeno y alta de bióxido de carbono. En los capilares de los pulmones, la tensión de bióxido de carbono es baja, lo que permite que la hemoglobina se combine con el oxígeno, puesto que éste se encuentra en tensión elevada. Es desde luego conveniente recordar que el aumento de bióxido de carbono acidifica la sangre y que la capacidad de la hemoglobina de llevar el oxígeno disminuye en una solución ácida.

Como todo tejido, la sangre se compone de células y componentes extracelulares (su matriz extracelular). Estas dos fracciones tisulares vienen representadas por:
  • Los elementos formes —también llamados elementos figurados—: son elementos semisólidos (es decir, mitad líquidos y mitad sólidos) y particulados (corpúsculos) representados por células y componentes derivados de células.
  • El plasma sanguíneo: un fluido traslúcido y amarillento que representa la matriz extracelular líquida en la que están suspendidos los elementos formes.

Los elementos formes constituyen alrededor del 45% de la sangre. Tal magnitud porcentual se conoce con el nombre de hematocrito (fracción "celular"), adscribible casi en totalidad a la masa eritrocitaria. El otro 55% está representado por el plasma sanguíneo (fracción acelular).

Los elementos formes de la sangre son variados en tamaño, estructura y función, y se agrupan en:

  • las células sanguíneas, que son los glóbulos blancos o leucocitos, células que "están de paso" por la sangre para cumplir su función en otros tejidos;
  • los derivados celulares, que no son células estrictamente sino fragmentos celulares; están representados por los eritrocitos y las plaquetas; son los únicos componentes sanguíneos que cumplen sus funciones estrictamente dentro del espacio vascular.